Charla en el club de fútbol Hertha BSC de Berlín

Momento del coloquio después de la charla (Foto von Jan-Philipp Burmann/City-Press GmbH)

Hace unos días me invitaron a dar una charla sobre la «Agenda 2030 y el Deporte» en el club de fútbol de Berlín Hertha BSC. Este club, que juega en la Bundesliga alemana, organizaba unas jornadas sobre desarrollo sostenible en el fútbol, como parte de su nueva estrategia en sostenibilidad.

Cada vez hay más clubes profesionales de fútbol, que más allá de la labor primordialmente social que ya realizan con sus fundaciones, son conscientes de la importancia que tiene contribuir desde su esfera de actuación en la consecución de los objetivos de la Agenda 2030. Esta Agenda 2030, y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenbile (ODS), abordan temas interconectados del desarrollo sostenible como el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente.

Actualmente, el club de fútbol que se suele poner como modelo en cuanto a su compromiso con la sostenbilidad es el Forest Green Rangers de Inglaterra. Entre otras muchas medidas, el carismático dueño del club Dale Vince ha tenido la osadía de cambiar la oferta culinaria en el estadio, convirtiéndose así en el primer club vegano de fútbol del mundo. Lo más interesante: según sus datos, venden más que antes.

En España tenemos también al modélico Real Betis Balompié con su proyecto Forever Green, recibiendo muy buenas críticas por su valioso compromiso con el medio ambiente.

Hay dos puntos en los que practicamente todos los clubes profesionales tienen deberes pendientes. El primero es el de utilizar más y mejor las redes sociales para también comunicar los esfuerzos del club en este ámbito de la sostenibilidad. El segundo es el de conseguir motivar a sus socios y aficionados para que produzcan un efecto multiplicador de las iniciativas del club. Esto es lo que se conoce actualmente como el Scope F.

El Scope F describe el impacto que los clubes deportivos tienen influenciando a sus seguidores para vivir de una manera más sostenible. En el caso de grandes clubes de fútbol estamos hablando de millones de aficionados. Se trata de extender el compromiso de los fans con la sostenibilidad más allá del día del partido. Se trata de producir un cambio positivo en su vida diaria, de motivarles para que hagan de su hogar y de su trabajo un lugar donde vivir también de una manera más sostenible.

¿Cómo pensáis que se puede motivar mejor a los aficionados para lograr este cambio? Podéis dejar vuestros comentarios más abajo, muchas gracias.

Enrique Zaragoza durante la charla (Foto von Jan-Philipp Burmann/City-Press GmbH)

Deporte y energía renovable en Brasil

En Río de Janeiro se ha construido el primer campo de fútbol del mundo cuya iluminación se alimenta de la energía cinética de los jugadores. Debajo del césped artificial se han colocado unas placas que recogen la energía de los pasos de los jugadores y la convierten en luz eléctrica. Unas placas solares apoyan el suministro eléctrico de la instalación. Genial!

Más información aquí

Balones de fútbol y comercio justo

En el último número de la revista alemana Enorm (4/2013) aparece en la página 43 un interesante artículo sobre balones de fútbol. Algunas de las informaciones resultan chocantes:

(traducido del alemán)

«El actual balón utilizado en la primera división de la Bundesliga (liga alemana de fútbol profesional) cuesta aproximadamente 130 euros en las tiendas, de los cuales unos 40 céntimos es lo que recibe la trabajadora en la fábrica. Para la fabricación de estos balones cosidos a mano, se requieren unas 3 horas de trabajo. Aproximadamente un 70% de los balones hechos a mano son realizados en la ciudad de Sialkot al Noreste de Pakistán. La FIFA controla la forma, el tamaño, el peso y el material de los balones. Criterios como un salario justo en la fabricación no son tenidos en cuenta.»

El próximo año se celebra en Brasil el Campeonato del Mundo de fútbol y según los pronósticos, se venderán millones de balones de fútbol en todo el mundo. Una parte importante del deporte sostenible son los artículos deportivos que durante la práctica deportiva utilizamos. ¿Dónde son producidos? ¿En qué condiciones son fabricados? Como sabemos, hoy en día la mayor parte de las prendas y de los artículos deportivos proceden de China y Bangladesh, donde la mano de obra es muy barata y los estándares sociales de los trabajadores, de seguridad en el trabajo y de contaminación del medio ambiente, prácticamente inexistentes.

En este caso particular que nos ocupa con los balones de fútbol, tenemos una interesante alternativa: los balones de comercio justo. Los llamados productos de comercio justo tienen que cumplir unos requisitos para poder recibir esta certificación:

Nazra, TransFair e.V. Fairtrade-Bälle

Nazra, TransFair e.V. Fairtrade-Bälle

– Precios justos y estables para cubrir los costes de una producción sostenible.

– Contratos de larga duración.

– Premium Fairtrade: inversión extra que recibe la organización de productores o de la plantación, para proyectos sociales y económicos, que ellos deciden de forma democrática.

– Derechos de los trabajadores: se protegen los derechos básicos tal y como establece la Organización Internacional del Trabajo, sobre salud, seguridad, libertad de reunión, así como la prohibición del trabajo infantil, la esclavitud o la discriminación.

Más información sobre los balones de comercio justo: aquí.

Balones de comercio justo marca GEPA

Balón de comercio justo en Eroski marca Romester.

TransFair e.V. Fairtrade-Bälle

TransFair e.V. Fairtrade-Bälle