Compromiso de la empresa GORE para eliminar los PFCs de sus tejidos

Tal y como informa  la edición digital de la revista DESNIVEL en esta noticia, por fin hay un compromiso en firme por parte de la empresa americana GORE (fabricantes de la archiconocida membrana Gore-Tex) para eliminar los productos químicos contaminantes “PFCs” de su cadena de producción. Esta es la buena noticia, la no tan buena es que la fecha que se han marcado para cumplir este objetivo es el año 2023.

Hace casi 4 años, inspirado por el entonces novedoso informe de Greenpeace en Alemania, publiqué en este mismo blog el artículo “Ropa de montaña: una cuestión de química”, en el cual denunciaba el uso de sustancias químicas contaminantes en la fabricación del material técnico de montaña (principalmente en chaquetas, pantalones, botas y guantes). Los análisis de Greenpeace habían demostrado que las sustancias químicas “PFCs”, empleadas para conseguir tejidos impermeables y transpirables, tenían peligrosas consecuencias para el medio ambiente debido a sus peculiares propiedades. Hasta entonces, los PFCs se estaban usando de manera masiva en la fabricación de material Outdoor, concretamente para la elaboración de la membrana interna impermeable y para los tratamientos repelentes de la superficie en ropa y calzado.

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En los últimos años, gracias a la presión mediática y a una creciente conciencia medioambiental por parte del consumidor, las marcas se han visto obligadas a tomar cartas en el asunto. Algunas de ellas ya fabrican sus productos completamente libres de PFCs, como  FjallravenPyua RadysRotauf y Paramo. Membrana impermeable sin PFCs ofrece desde hace años la empresa Sympatex, y tratamiento repelente exterior los británicos de Nikwax. Sin embargo, la multinacional GORE había estado alegando hasta ahora, que sin el uso de PFCs no se podían conseguir los estándares de calidad que ellos perseguían en cuanto a repelencia al agua y al aceite de sus tejidos, y que por eso “tenían” que seguir usándolos.

Sin duda es una buena noticia, que confirma que cuanto más y mejor informados están los consumidores, más presión tienen las marcas para fabricar de manera sostenible. Así mismo, el papel de organizaciones independientes como Greenpeace y el de los medios (revistas, blogs, etc.) es fundamental para denunciar malas prácticas, concienciar  a los usuarios y motivar a las empresas para mejorar cada día.

 

Ceras ecológicas para esquiar

Ahora que estamos en plena temporada invernal, es el momento de disfrutar de la nieve con deportes sostenibles como son el esquí de montaña y el esquí de fondo. Tener los esquís bien encerados es fundamental para poder deslizarse adecuadamente, o bien para “agarrar” la nieve en el caso del esquí de fondo clásico, y así aumentar las prestaciones y la diversión de la experiencia.

Hay dos tipos de encerado:

  • Encerado en frío: dura muy poco, apenas unas bajadas, ya que la cera no se introduce bien en la suela del esquí/tabla, y el rozamiento con la nieve la desprende rápidamente. Se utilizan para momentos puntuales y las suelen vender en envases con aplicador, como la crema para los zapatos.
  • Encerado en caliente: se utilizan unas ceras sólidas (en bloque o en polvo) y por eso hace falta una plancha que nos permita deshacerlas con ayuda del calor, para así poder aplicarlas adecuadamente. Es un encerado que dura mucho más y que hidrata profundamente el material, ya que la cera penetra mejor en la suela.

Como habéis visto, las ceras que necesitamos para encerar “en frío” o para encerar “en caliente” son diferentes, y dentro de estas dos categorías también hay una amplia variedad de ceras para los distintos tipos de nieve que nos podemos encontrar: desde nieve polvo muy fría (-15 hasta -30ºC), hasta nieves más húmedas y con más temperatura( -5 a 0ºC).

Ceras NZero

Quizás os hayáis preguntado alguna vez de qué material están hechas estas ceras. Pues bien, resulta que la gran mayoría de ellas se fabrican con Parafina, un derivado del petróleo, y con mucha frecuencia se les añaden aditivos como el flúor, para que repelan mejor al agua. Actualmente encontramos incluso ceras “altamente fluoradas”, que en un principio se usaban sólo en competición, pero que con el tiempo han llegado al gran público. Por desgracia, el añadido de flúor se consigue gracias a los perfluorocarbonos o PFCs. Los PFCs son una familia de compuestos químicos que  debido a sus enlaces de carbono y flúor, tienen unas propiedades físicas muy peculiares (impermeables, antiadherentes, ignífugos, etc.). Lamentablemente, estos enlaces químicos son tan estables que apenas resultan biodegradables, lo que los convierten en unos potentes y peligrosos contaminantes.

Ya hemos comentado que al esquiar se va desprendiendo la cera y se va depositando en la nieve. En cuanto las altas temperaturas provocan el deshielo, esos restos de cera se juntan con el agua y pasan a formar parte de las aguas subterráneas o de los ríos.  Ahora imaginaros lo que pasa con la calidad del agua que estos ríos transportan a nuestras casas, si los miles de esquiadores que cada invierno se deslizan por las pistas utilizan unas ceras que contienen productos contaminantes como los PFCs, que son bioacumulables y apenas biodegradables. Aunque apenas se dejen unos gramos de cera en cada visita, tenemos que tener en cuenta que al año en el mundo se producen más de 300 millones de visitas a estaciones de esquí.  No es por tanto de extrañar, que Greenpeace en su último estudio haya encontrado restos de PFCs en las “zonas más remotas” de la tierra.

El otro grave problema que nos encontramos con estas ceras fluoradas lo padecen especialmente los profesionales del esquí que se pasan horas encerando y cuidando del material. Resulta que el vapor de flúor es tóxico, y los que hayáis probado a encerar en caliente con una plancha, habréis tenido la experiencia de ver cómo se liberan unos vapores durante el proceso, que no huelen especialmente bien. Usar mascarilla, protegerse los ojos y estar en un lugar muy bien ventilado es fundamental para trabajar con este tipo de ceras, pero aún así, esto no garantiza la protección total de la salud como varios estudios* han advertido.

Pero no todo son malas noticias, porque por suerte ya tenemos alternativas más ecológicas. Una empresa catalana con el nombre de NZero nos ofrece unas ceras fabricadas con extractos vegetales, libres de parafina y de PFCs.

Productos NZero

Las características de estas ceras “ECO”, según el fabricante, son:

  • 100% ceras vegetales: Todas las ceras están hechas con ingredientes 100% naturales. La base es una mezcla de soja, maíz y extractos naturales,  sin el añadido de aditivos tóxicos.
  • 0% parafinas y fluorados: estos productos están 100% libres de hidrocarburos, parafinas y otros contaminantes.
  • 0% humos y vapores tóxicos: al encerar en caliente producen menos emisiones, y las mismas no son tóxicas.

Enhorabuena a NZero por esta innovación, que no sólo cuida nuestro material, sino también el medio ambiente y nuestra salud. Más información sobre esta empresa aquí

*Para ampliar información sobre el tema, os dejo aquí un interesante artículo en inglés.

 

 

 

 

Tarjeta roja para las marcas deportivas

Greenpeace acaba de publicar un estudio sobre artículos deportivos fabricados por las  marcas Adidas, Nike y Puma con motivo del Campeonato del Mundo de Fútbol 2014. Entre los productos analizados encontramos 21 pares de botas de fútbol, 7 camisetas, 4 pares de guantes de portero y el balón oficial del campeonato.

Fútbol

Photo credit: ·tlc∙ via photopin cc

Los resultados presentados confirman que las grandes marcas deportivas siguen usando varias sustancias químicas peligrosas como PFCs, NPEs y ftalatos en la producción de sus artículos. La utilización de estos compuestos químicos  durante la fabricación de la  ropa y material deportivo tiene como principal consecuencia la contaminación del agua en los países fabricantes (principalmente China e Indonesia).

Esta nueva investigación de Greenpeace pone de manifiesto la necesidad urgente de que las grandes compañías deportivas se comprometan realmente con la protección del medio ambiente, estableciendo planes concretos para la eliminación de todas las sustancias peligrosas de sus cadenas de producción.

Tanto Adidas como Nike tienen previsto hacer un negocio multimillonario este año gracias al Mundial de Fútbol y es lamentable que todavía no hayan asumido su correspondiente  responsabilidad en la protección del medio ambiente. Falta transparencia y compromiso, sobra el greenwashing y las campañas publicitarias de “lavado de cara”.

Documento completo de la investigación de Greenpeace.

 

La marca VAUDE ejemplo de sostenibilidad

En noviembre de 2011 en la ciudad de Düsseldorf se entregaban los premios alemanes de la sostenibilidad. En la categoría de pequeñas y medianas empresas con una mejor “estrategia sostenible de futuro”, la conocida marca de artículos de montaña VAUDE era premiada con un meritorio tercer puesto general, siendo la primera marca deportiva. Esta empresa familiar alemana, cuya sede se encuentra en el Lago Constanza, recibía así un merecido reconocimiento a su labor por convertirse en una de las empresas de material deportivo más sostenibles del mundo.

Además, la web Rank a Brand, probablemente la más completa para comparar la sostenibilidad de las empresas en diferentes ramas, le otorga su primer puesto en el sector de ropa deportiva outdoor, incluso por delante de la empresa americana PATAGONIA, que en los últimos años ha sido siempre un referente de sostenibilidad, con campañas publicitarias en las que incluso pedían a sus clientes que no compraran sus chaquetas si realmente no las necesitaban (Don’t buy this Jacket – Patagonia)

Pero ¿qué acciones concretas están llevando a cabo los gestores de VAUDE para ser una empresa líder en sostenibilidad e incluso ser galardonados por ello?

Vaude

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Desde el año 2010 VAUDE es miembro de la Fair Wear Foundation , que es una iniciativa destinada a mejorar las condiciones de los trabajadores de las fábricas textiles en todo el mundo y que anualmente audita y controla a las empresas que forman parte de la misma.

La asociación austriaca que coordina la Clean Clothes Campagne , le otorga a VAUDE el máximo nivel de los 5 que tiene, en cuanto a transparencia y condiciones de los trabajadores en sus fábricas, que se encuentran entre otros países en China, Vietnam, Bulgaria, etc.

MEDIO AMBIENTE

Además de compensar gran parte de sus emisiones de CO2 (aunque todavía no todas)  con proyectos a través de myclimate,  VAUDE tiene la línea de artículos “Green Shape”, los cuales han sido elaborados en al menos un 90% con material reciclado o con algodón BIO. Más de la mitad de los productos llevan también el sello de la empresa suiza Bluesign, que con sus controles certifica que están fabricados con compuestos químicos que cumplen unos estándares bastante estrictos para no contaminar el agua ni dañar la salud de los trabajadores. Greenpeace  critica que esta certificación de Bluesign todavía admite el uso del Flúor en la fabricación de material, el cual, como veremos más tarde, es un compuesto muy dañino para el medio ambiente.

VAUDE también colabora con la asociación para la defensa de la naturaleza WWF ,  ya que un 1% de los beneficios generados por la línea “Green Shape” se destinan como donación a esta asociación.

TODAVÍA QUEDA MUCHO POR HACER

La principal crítica que se puede hacer a VAUDE es también extensible al resto de fabricantes de artículos de montaña, y se basa en el uso de los  Fluorocarburos como impermeabilizantes textiles (los encontramos principalmente en las membranas de Gore-Tex y en el tratamiento químico que llevan las prendas técnicas en la superficie). Los Fluorocarburos son unos compuestos químicos que tienden a romperse muy lentamente en el medio ambiente y se consideran contaminantes orgánicos. Los más conocidos son los CFCs (clorofluorocarburos) usados antiguamente en sprays y neveras, que se prohibieron mundialmente al quedar demostrado que destruían la capa de ozono.

Greenpeace ha publicado a finales de 2012 un exhaustivo informe en Alemania, donde analiza todos los compuestos químicos de 14 chaquetas y pantalones de primeras marcas outdoor (North Face, Jack Wolfskin, Marmot, Patagonia, Vaude, etc.). La conclusión es clara, y es que practicamente todos los fabricantes siguen usando y contaminando el agua en mayor o menor medida con estos peligrosos compuestos hidrófugos, a pesar de que existen alternativas de tejidos impermeables libres de Flúor como por ejemplo el Sympatex. Falta transparencia y un verdadero compromiso del sector para la no utilización de  los compuestos químicos derivados del flúor en la cadena de fabricación.

Las buenas noticias son que actualmente VAUDE ya sólo oferta  productos con membranas impermeables de Sympatex  y además tienen como objetivo publicado renunciar completamente al uso de los fluorocarburos. Su margen de mejora está en encontrar una alternativa libre de flúor al llamado “Durable Water Repellency” ( el ya mencionado tratamiento superficial de las prendas ) y con la que puedan ofrecer prestaciones de similar calidad. Actualización: esta alternativa ya existe, por ejemplo la empresa Nikwax ofrece tratamientos impermeabilizantes para tejidos completamente libres de PFCs.

Vaude etiqueta

RESUMEN

VAUDE está apostando firmemente por la sostenibilidad en el competitivo negocio del material deportivo de montaña, demostrándolo con acciones concretas y no sólo con intencionadas campañas de greenwashing. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer, sobre todo en la protección de la naturaleza y aumentando los estándares laborales de sus trabajadores de las fábricas en Asia.

Los usuarios también tenemos nuestra parte de responsabilidad, ya que no tiene sentido comprar una chaqueta diseñada para condiciones meteorológicas extremas cuando sólo queremos ir a pasear al parque, y son materiales cuya elaboración tiene un alto costo medio ambiental.